top of page

La infancia de lxs Nadies

Chicas y chicos que muestran alegría, que juegan, que disfrutan, que piensan, que reflexionan, que comparten. En ellxs permea la solidaridad, el compañerismo y la ayuda hacia un otro, una otra.

Pero a estxs chicxs no les es fácil la vida que les tocó transitar. Muchxs son golpeadxs por las manos de lo ajeno, del individualismo, de la codicia y son lastimados por las sensaciones de angustia, tristeza y malestar que construye su entorno a cada hora.

En la escuela se intenta liberarlxs, por lo menos por un pequeño lapso, de esa opresión constante que la sociedad les presenta.

Furiosas y furiosos muchas veces se muestran. Pero lo más impactante es ver cómo esa furia se transforma con la ayuda del conjunto del grupo. Cómo un chiste, una propuesta, una invitación, un compartir, les saca una sonrisa tan grande como la cantidad de palabras que alcanzan para describir una fotografía.

Y es con estas imágenes que me gustaría que estxs Nadies se transformen y culminen siendo todo lo que está bien en este mundo injusto. Siendo lxs alguienes que hoy luchan por un mundo mejor.

Porque estxs niñxs del presente son lxs adultxs del futuro. Futuro que queremos con alegría y bienestar, con inmensa justicia social.

En Once, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Año 2018.

La vida detrás de los guardapolvos blancos de Once.

Turquesa viene tres veces por semana a la escuela. Por lo general, los viernes falta porque se va temprano a la casa de la mamá (provincia), y como los domingos la mamá lo lleva a lo del papá a las 3a.m; no logra despertarse para venir a la escuela. En la semana también suele quedarse dormido, aunque a veces uno de sus compañeros le toca timbre para despertarlo. Cuando Turquesa viene a la escuela, sonríe el aula. Todxs sus compañerxs lo reciben con abrazos y con algún "dejá de quedare dormido". Muchas veces él mismo entra diciendo "Vino Turquesa, que hoy no se quedó dormido".

Dorada conoció el agua por primera vez este año. Antes, por una enfermedad que padecía, no podía estar mucho tiempo bajo el agua porque le salían manchas en todo el cuerpo. La familia logró, con todos los tratamientos y su acompañamiento, que este año pudiera acompañarnos a natación, y con todos sus miedos lo logró. 

Yeso es muy sensible, está transitando una etapa de timidez y se aísla de sus compañerxs cuando algo la hace sentir incómoda o mal. Lxs compañerxs estuvieron intentando  incluirla durante todo el año, hasta que ella logró expresar que no era que no lxs quería, sino que intenta pero hay algo que la bloquea y no la deja acercarse sola. 

Durazno vive en provincia con su mamá, quien ha sufrido muchísima violencia de género, a tal punto de casi encontrarse con la muerte. Sufrieron la pérdida de su hogar por un incendio y por tal motivo no les quedó otra que mudarse a provincia. La mamá hace changas para sobrevivir y dar de comer a su hijo. Durazno está enojado con su vida, y en la escuela encuentra el espacio perfecto para expresarlo. Se enoja con sus compañerxs, con sus pocos útiles, con sus bancos, con el aula, con la profe. Pero Durazno sabe ayudar, sabe escuchar, sabe reflexionar. Él sabe perfectamente lo que le tocó y no lo quiere. Durazno llora y se ríe. Comparte y reparte. Sus compañerxs lo escuchan, lo abrazan, lo sienten. 

Durazno y Terracota discuten y se arreglan. Piñas se reparten y abrazos también. Conviven el amor y el odio en un mismo espacio. 

Terracota vive con su mamá y al papá no lo ve. La madre sufrió violencia de género y él lo sabe. Terracota es grandote pero pequeño a la vez. A veces se enoja y no quiere moverse. Llora, se angustia y se recompone. Le gusta provocar pero le encanta ayudar.

Marrón tiene mucha bronca acumulada, la expresó durante todo el año en sus dibujos de monstruos sangrientos y maléficos. También cuando se ponía a hacer ruido con los bancos y hasta revolearlos. Él hacía del aula un universo sin gravedad, los objetos volaban sin piedad. Su carpeta nunca veía la luz el día y las actividades terminaban fraccionadas dentro del tacho. Marrón vino golpeado y volvió con la guardia de abogadxs, lxs asistentes sociales y la pediatra: hito en su vida. Marrón cambió. Ahora su carpeta empezó a ver los lasos de luz que forman historias, sus actividades no sufrieron más roturas, el espacio áulico comenzó a estar en la tierra, sus dibujos empezaron a tener color y su mirada empezó a sonreír un poquito más. 

Magenta es muy tímida, te habla al oído y no se anima a decirlo en voz alta. Es muy respetuosa y en su mirada lees la complicidad y la ternura humana. Ella escucha, propone, decide y comparte.

A Miel le cuesta expresar con palabras lo que quiere decir o contar. Se habla a sí mismo y cuesta que los demás lo comprendan. Miel escucha y piensa mucho. A Miel lo envuelve su mirada pícara cuando, cada tanto, se manda alguna. Pero reflexiona y pide perdón. También perdona. 

Topacio se angustia y se ríe mucho. Cuando se siente inferior se calla, le cuesta hacerse escuchar y no confía en lo que quiere decir. Se traba y su mirada queda plasmada en la hoja o en sus pies. 

A Jade le encanta abrazarte y decirte que te quiere. Cuando se pone nervioso sus ojos parpadean rápido y se agarra la garganta, como si un escudo interno no quisiera hacer pasar a la tormenta de aire. Jade le tiene miedo a su mamá. 

Lila no sabe por qué le tocó estar en nuestra escuela. Es el primero en ponerse a hacer y terminar las actividades, juegos, lecturas y propuestas que se ofrecen. Ayuda mucho a sus compañerxs, quienes se pelean por sentare o caminar junto a él. Lila está aprendiendo a que lo vean como un sujeto, y está empezando a decidir con quién si y con quién no.

Ellxs son parte del cuarto grado que hoy transita los pasillos de la escuelita de Once. Ellxs, sin saberlo, son los colores con los que se va a pintar el mundo del futuro. 

En situación de desamparo

Patricio vive hace seis meses en la calle con sus tres perros y sus objetos más preciados. Entre ellos se encuentra un retrato propio. En Parque Patricios, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. El 28 de mayo de 2019.

Analógicamente Bolivia

"Será que no tienen miedo

dentro de la oscuridad

como topos por el suelo

con la suerte, su verdad

para todos día a día

para muchos tradición

no se olviden del pasado

aunque pese el corazón."

Encuentro Plurinacional de Mujeres

2019

Vivencias escolares

© 2021 / Ludmila Luis Llovet / Todos los derechos reservados

  • LLL
  • LLL
  • LLL
  • LLL
bottom of page